"...tengo una alfombra de jornadas y el tiempo hecho pelusa, de tanto enredarse en esa sensación pegajosa de la nada."
Comentario poemado de Noviembre 2008, escrito por J. de la Vega Z+-----[Poemas bajo tu balcón]


Aquí esgrime el Zorro+-----[SoneZtosII]+[PoetiZandoFeisbuk]+[LaSima de los Vuersos]+[DiarioÐLolita]+[Balcones]+[ZVisión+-]+[MemoriasLiteratura]+[Ilusiones]

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dónde no veo lo que a ti te falta



Un suspiro escapando entre esos labios

que me incita a volverme casi loco
une al roce que nunca sabe a poco
unos dedos que aciertan siempre sabios

La caricia carente de astrolabios
descubrió cada sueño que yo evoco
cada punto del cuerpo que yo enfoco
evitando al completo los agravios

La mirada y tu mimo necesarios
se unirán en encuentro delicioso
para hallar los placeres más palmarios

y volverme un completo avaricioso
de los goces jamás extraordinarios
si contigo me entrego licencioso


J. de la Vega Z+



Poêticario V

¿Dónde no veo lo que a ti te falta?


No puede ser en la forma, porque se manifiesta clásica en versos italianos y acento melódico en el estilo del más clásico soneto.
No puede ser el fondo cargado de metáfora y que en su mejor requiebro sugiere la humana lujuria para hablar de poesía en manos de mi otro, cuando en poemas me recreo.

Y sin embargo falta todo, porque el poema fue un ejercicio constructivo para seguir poêticando y hablar del no-poema. No hubo por lo tanto impulso sincero, ni deseo por escribirlo, ni pasión ni gozo en ello; tan solo el manejo de la técnica para doblegar palabras, y si no fuese mío seguramente no me disgustaría, pero siéndolo, es del todo deshonesto y me dejó vacío con sabor amargo, solo.

Foto: Los labios se mostraron irreales, porque no se puede declamar lo no vivo.

En 40 meses desde que abrí la cueva para guarecer a De la Vega y su alterego, jamás escribí ni un solo renglón, ni dentro ni en balcones ajenos, que no surgiese de mi impulso por decirme por sentirme. A veces, palabras en diálogo con otras-otros, tantas, en soliloquio a corazón abierto, y las más, tejidas entre los personajes que hablan de mi universo fuera y dentro, sin importar el tema.

Con solo la intuida rima empecé versando acompañado por la música, y cada estrofa, cada texto poético o las más clásicas artes a las que con tesón e ignorancia me acerco, conforman lo sentido en estos años como si fuese un castillo de imágenes tridimensionales, que basten ser releídas para sentir lo que sentía, para revivir las infinitas sensaciones que he gozado en cada letra, en la búsqueda de cada gesto, de cada idea y en su palabra escrita (elegida entre miles descartadas).

De hecho, eso continúo haciendo, al acercarme cada cierto tiempo a lo grabado, para gozar con ello, leyéndome y con ello viajando a mis yoes y a mis esencias, a mis sensaciones, a mis ideas en el reflejo de lo escrito por horas, días... donde en cada nueva lectura, aún me asombro, me reencuentro y me renuevo. Pudiendo, a pesar de los años, recuperar lo que sentía y su contexto. No hay texto marcado en mi cueva, con el que no me suceda, excepto en éste último soneto.

Así, que en mis poemas y en cada palabra elegida para mis textos, sin contar el engendro de esta entrada, se asoma mi memoria y mi definición lírica, mi ideal de persona a través de personajes; donde con sinceridad, el irrazonable y razonado yo, marca el camino donde tiendo.

Solo puedo pensar que a todo aquel que escribe le suceda lo mismo que a mí; es decir, que buscará sus palabras para tenerse, retenerse, para sentirse, para explorarse. Porque no hablo solo de un diario online, ni de ensayos sin ensayo, o de incontables posibles poemarios nunca ordenados, sino de un viaje hacia nosotros mismos, partiendo de nosotros.

Pero también sé, que no todo escribiente o escritor piensa como siento, y que habrá algunos o muchos que nunca vuelvan a leerse, y que habrá otros que construyan cadenas de palabras para el consumo del entretenimiento o goce, con suerte de lo bello si fue bello. Aunque mucho me temo, que como me sucedió a mí, en este último soneto hueco, si no es impulso de nuestro yo, nacerá una creación vacía, tan solo, guión rítmico y florida metáfora, pero sin contexto de emociones o deseos que vuelvan ni que envuelvan.

¿Y quién desearía encontrarse a sabiendas, con la creación de su propia nada, aunque poemada?

J. de la Vega Z+

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19 esgrimieron la palabra +-----:

Steki dijo...

Un bellísimo soneto avaricioso de goces extraordinarios!
Llegué primera? Ohhhhh, cuánta emoción! Aunque no estaremos solos por mucho tiempo. Ya vendrán sus fieles seguidoras a robarme sus versos! Jaja.
Beso grande para usted, mi querido paseador de balcones.

Patricia dijo...

Delicioso!!! Un placer leer sus poemas.
Un abrazo…..

Merche Pallarés dijo...

¡BELLÍSIMO! Si vuesa merced me recitara esos versos ¡le comería a besos! A sus pies, M.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué prolífico está vuesa merced últimamente! (me cuesta seguirle...). A sus pies de nuevo, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

El problema de la avaricia, querido Sr. de la Vega, es que rompe el saco...

Teresa dijo...

"Un pedete escapando entre mofletes
que me incita a pedir la mascarilla
y ese aire viciado con tu arcilla
condensado de tu esencia a mar de ajetes"

Perdón, no pude reprimir el esfínter de mi pluma, ya que soy muy gasiosa
jeje

(prefiero mil veces mil "la caricia carente de astrolabios", que tus labios en extraños poeticarios)

María dijo...

Sentimientos que fluyen
y que palpitan
entre los cuerpos
que abrazan,
sienten,
y rebosan
de pasión
entre los placeres
de la entrega.

Un placer leerte, Sr. de la Vega.

Un beso.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué bonita última reflexión! Yo me he encontrado varias veces con mi propia nada y ¡sin poemada! A sus pies, M.

lichazul dijo...

cuanta palabra labrada!!
de seguro tiene una semilla guardada
es mejor a que sea ladrada a la nada absoluta


más besitos de la Vega

lichazul dijo...

y del soneto, hay que puro disfrutarlo con avaricia o sin ella;)

Gelu dijo...

Buenos días, Señor De la Vega:

Su texto en prosa contiene poesía de la mejor.
De acuerdo con usted, si el poema es un simple ejercicio constructivo deja los mismos vacíos o compañías existentes antes de crearlo.
Sobre su soneto, se me ocurren dos soluciones:
1- quizás, si cambiara la fotografía le cambiaría el sabor amargo final.
2- que lo lea (acepte, contemple) como si fuese otro el autor. Encontrará, al menos, la compañía del posible lector, y no se encontrará solo.
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Siguiendo, los consejos de Lope de Vega, que usted nos recordó en enero, y aguardadora como soy, le envío un intento de soneto, en estos días prevacacionales, para acompañar al suyo:


El suspiro escapado de sus labios
Que a su lado le llevan como loco
Son minutos de tiempo siempre poco
Cuando se han regalado versos sabios.

Caricias repartidas sin resabios
No deben producir nunca sofoco
Al no existir ni pizca de descoco
Cuando solo limaban los agravios.

¡Ay, si se encuentran dos complementarios!
Se debe aprovechar y ser juicioso
Abandonando vanos cuestionarios

Tampoco pecará de ser ansioso
Ni fiará de inseguros recetarios
¡El Amor es regalo tan precioso!.

Saludos.

María dijo...

No has vuelto a escribir aquí.

Te deseo un feliz día.

Un beso.

PD.- ¿Es cierto que acaba así el relato que conté en mi blog? es que una de mis comentaristas me pregunta como acaba y le acabo de decir lo que tú has dejado.

Un placer volverte a leer en mi blog, te echaba de menos.

Otro beso.

María dijo...

Hacía muchísimo que no te encontraba, hoy te he visto animando a Marieta y me he acercado a agradecértelo por ella ( aunque veo que se me ha adelantado ¿a qué es un cielo?:-)

¡¡Eres el hombre de las mil soluciones mágicas!! a veces me pregunto si no tendrás una consultora, serás mago o algo así...seguro que sabes hasta cómo se quitan las manchas difíciles :-)

Por cierto ¡¡vaya duro que eres con tu precioso soneto!! ¿¿Qué no tiene este, que tengan otros que hayas escrito?? ¿¿por qué tantísimo desprecio hacia él?? mira, efectivamente la fotografía de tus labios en la arena, no le hace justicia...mucho me temo, que era eso justamente lo que pretendías...parece que estás castigando a este poema tuyo por no sé qué pecado cometido, o quizá porque no cometiste el pecado que en el pronostica...me temo que va a ser eso:-) Pero...nunca digas, nunca jamás.

Por cierto, yo...poquísimas veces releo lo que escribo, claro que lo mío no vale nada.

Un placer reencontrarte, como siempre

Un beso, mi Sr. de la Vega

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Toda una poética, querido Sr. de la Vega. Se relee: quien no lo hace, no se conoce.

LOLI dijo...

A mi me ha gustado la poesia incluso...eso que me ha gustado ;)

BESO

Perlita dijo...

Vuelvo...Nunca me fui...Es usted un poeta como la copa de un pino, lo mismo cuando "sonetea" (¡difícil el soneto!)que cuando hace de su prosa auténticos poemas.
Un abrazo, señor de la Vega.

Gelu dijo...

Buenos días, Señor De la Vega:
Dialogo con su ilustración, y grabo -en arenisca- mis palabras.:

Boca de piedra que en imagen llevas
días bastantes en blog De la Vega
¿por qué no te cambia por pintura, ya?
Si te conozco.

De sus sonetos prometidos, nada.
Venimos a la cueva y buscamos
Debemos releer, o bien marcharnos.
A ver mañana.

Hoy me llego, le dejo comentario,
Esperamos sus versos.¿Respirará?
Huellas suyas vemos y de Tornado.
Él, Zorro siempre.

Saludos.

María dijo...

¿No hay nuevo post?

Un beso.

Unknown dijo...

Le echaba mucho de menos mi buen amigo. No, no son hueras las palabras si tienen contenido y sentimiento, y de ambas cosas vais sobrado por cabeza y corazón al tiempo.
Saludos, y un abrazo.